Las investigadoras de Foodupv, nos cuentan las ventajas de trabajar con los biorreactores de Techmi Group.

Ana y Patricia, Investigadoras de la UPV, destacan durante una entrevista el valor del acompañamiento técnico y la versatilidad de los biorreactores de Techmi Group.

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El pasado 23 de Marzo Ana y Patricia, Investigadoras de la UPV, acudieron a nuestras instalaciones para compartir con nosotras cómo es el día a día en su trabajo. Durante la entrevista destacaron el valor del acompañamiento técnico y la versatilidad de los biorreactores de Techmi Group.

En el Instituto Universitario de Ingeniería de Alimentos de la Universitat Politècnica de València (FoodUPV), la investigación en fermentación y bioconservación de alimentos avanza con paso firme gracias a la combinación de conocimiento científico, tecnología especializada y un acompañamiento técnico cercano.

Ana Fuentes, profesora del Departamento de Tecnología de Alimentos, y Patricia Rus, Investigadora predoctoral, comparten su experiencia trabajando con biorreactores en el desarrollo de nuevas estrategias de conservación para aceitunas de mesa y otros productos alimentarios.

Las investigadoras de Foodupv, nos cuentan las ventajas de trabajar con los biorreactores de Techmi Group.

¿Por qué Techmi Bio Lab?

El equipo de investigadoras cuenta que su inicio en este proceso fue trabajando con medios rudimentarios en el laboratorio, afinando técnicas y ajustando parámetros básicos. Con el tiempo, la exigencia de este tipo de procesos aumentó y se toparon con la necesidad de automatizar el proceso para una mayor precisión para evitar algunos problemas como, por ejemplo, la pérdida de tiempo.

Este proceso implicó superar limitaciones de material, tiempo y equipamiento, especialmente cuando los dispositivos iniciales no estaban preparados para fermentaciones complejas.

Según explican, este equipo ha permitido acelerar los procesos, optimizar resultados y facilitar el escalado.

Una interfaz intuitiva que facilita el trabajo diario:

Uno de los aspectos más valorados por las investigadoras de la UPV es la facilidad de uso de la interfaz del Techmi Bio Lab. Su diseño visual y operativo permite trabajar con agilidad, reduciendo la curva de aprendizaje y asegurando continuidad entre escalas.

“Una vez aprendes a manejar un biorreactor en laboratorio, puedes trabajar con equipos más grandes en planta piloto o incluso en industria sin perder familiaridad”, destacan. Esta coherencia entre plataformas es clave para garantizar procesos reproducibles y eficientes.

Más que un equipo: una solución completa:

Para el grupo de investigación, la diferencia no está solo en la tecnología, sino en el acompañamiento. Subrayan la importancia de trabajar con un fabricante que no se limite a vender el equipo, sino que proporcione soluciones reales, soporte técnico cercano y asesoramiento especializado.

En su experiencia, este acompañamiento resulta esencial: “Sabemos lo que queremos conseguir, pero no siempre cómo lograrlo. Contar con un equipo técnico que te guía, resuelve dudas y te ayuda a avanzar en la investigación marca la diferencia”.

Este enfoque colaborativo permite adaptar el uso del biorreactor a distintas necesidades, resolver problemas en tiempo real y recibir recomendaciones basadas en la experiencia directa del fabricante.

Aplicaciones versátiles para una investigación en constante evolución:

Aunque actualmente trabajan en la fermentación y bioconservación de aceitunas, las investigadoras destacan que el campo de la tecnología de alimentos es inmenso. La posibilidad de cambiar de producto —ya sea de origen vegetal, animal o incluso subproductos— exige equipos versátiles y asesoramiento experto para afrontar nuevas etapas de investigación.

La capacidad de aplicar el mismo biorreactor a múltiples líneas de trabajo se convierte así en un valor estratégico para cualquier laboratorio o centro tecnológico.

En un entorno donde la innovación ya no es opcional sino imprescindible, la integración de conocimiento científico y aplicación industrial marca la diferencia.

La tecnología alimentaria avanza hacia modelos cada vez más precisos, sostenibles y basados en datos, capaces de responder a los desafíos globales con soluciones concretas.

El enfoque de Techmi en esta evolución: Es convertir la investigación en impacto real. Desde el laboratorio hasta la industria, cada desarrollo representa un paso hacia sistemas más eficientes, seguros y responsables.

El futuro del sector no depende únicamente de producir más, sino de hacerlo mejor. Y ese futuro se construye hoy, a través de la ciencia, la tecnología y la capacidad de transformar conocimiento en soluciones.

Miniatura video Food UPV